Open/Close Menu Nuestra misión es brindar servicios excepcionales para lograr que las personas con discapacidades o con autismo y sus familias tengan en sus comunidades igualdad de oportunidad de vivir, educarse, trabajar y divertirse.
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¿Qué pasará cuando la persona con autismo ya no esté en la escuela? ¿Existen servicios de apoyo que le ayuden a enfrentarse exitosamente a su adultez? ¿Qué sucedería si yo faltara o ya no le pudiese cuidar?

Estas son algunas de las preocupaciones y preguntas que frecuentemente tienen los padres de las personas que viven con el autismo.

Los niños con autismo son elegibles a recibir los servicios de educación especial a través del Departamento de Educación hasta los 21 años. Posteriormente, si son elegibles, podrían beneficiarse de los servicios que ofrece Rehabilitación Vocacional, agencia adscrita al Departamento del Trabajo.

Conscientes de la necesidad que tienen los adultos con autismo para vivir una vida independiente, productiva y autosuficiente, en SER de Puerto Rico el equipo de profesionales especializados en trabajar con el autismo, trabajan dando orientación, apoyo y educación a las personas con autismo, su familia y la comunidad donde viven, con el objetivo de reducir los retos que encuentran en vida diaria.

Destrezas de Vida Independiente. – Las personas con autismo, como las restantes personas con diversas discapacidades requieren de recibir adiestramiento en las actividades de vida diaria, mas allá del hogar y cuidado propio, de forma que puedan tomar decisiones de forma adecuada. El uso de teléfonos y computadoras es esencial para establecer y/o mantener comunicación con las personas que pueden ayudarle en caso de necesidad. Aprender a utilizar la transportación pública es conveniente para allegarse a un lugar seguro, previamente acordado, si se queda solo o perdido en algún lugar imprevisto. Manejar el dinero y las tarjetas de débito automáticas le permite comprar artículos de primera necesidad y/o de su preferencia. Estas y muchas otras actividades son necesarias se enseñen, practiquen y se hagan parte de la rutina conocida para asegurar que la persona con autismo las comprende y las hace propias en aras de lograr una independencia confiable.

Trabajo – En una época caracterizada con una de las tasa de desempleo más alta, que afecta ciudadanos con preparación y experiencia que están compitiendo por las plazas disponibles, puede ser un reto, mayor que la misma condición, para las personas con autismo. Sin embargo, es uno de los pasos críticos hacia asegurar una vida social, participativa, independiente y con auto suficiencia financiera para los ciudadanos con autismo. Para ello, es necesario ayudarlos a preparase correctamente para competir exitosamente en la fuerza laboral, armonizando sus destrezas e intereses con las tareas a realizar. Es importante que la persona con autismo que incursionará en la fuerza laboral entienda los retos de su condición y pueda explicarlos., De esta forma se logrará mejor aceptación y su inclusión efectiva en todas las actividades. La aceptación es un proceso progresivo que no puede obligarse y debe resultar gratificante para todos los envueltos. Si el personal del lugar de trabajo ha sido orientado y conocen como entender las conductas, prevenir y reaccionar en las situaciones que puedan presentarse adecuadamente, el resultado será respuestas más asertivas en momentos desconcertantes o conflictivos.

Actividades recreativas y deportivas – La participación de los jóvenes con autismo en actividades colectivas que le permitan socializar y compartir intereses grupales resulta muy beneficioso para lograr aumentar su interacción independiente en la comunidad al tiempo que se reduce el tiempo ocioso que pueda aumentar las conductas repetitivas sin propósito: entre otros, practicar algún deporte, sea individual y preferiblemente colectivo, permite se amplíe el circulo de interacción social donde se siente cómodo; ser parte de un club que comparta sus áreas de interés estimulará su participación de manera más espontánea; aprender alguna de las modalidades de arte, sea pintura, fotografía, música, baile y otros, podrían ser útiles como medios de expresión que ayude a que se comprenda mejor como el joven con autismo percibe su mundo. Todas son actividades, que pueden aumentar la alternativas de vida de la persona con autismo y su familia. En muchas ocasiones, cuando se hace rutina, la persona con autismo puede lograr realizar estas actividades con minima supervisión directa.

Hogar- Aprender a desenvolverse sin supervisión en el hogar permitirá que la persona con autismo pueda vivir sin compañía si fuera necesario. Para ello es importante que aprenda a preparar alimentos sencillos asegurando que no permanezca sin ingerir alimentos que provoquen se afecte su salud o se precipiten conductas inadecuadas por alteraciones en los niveles de azúcar. De la misma forma, lavar y secar su ropa. Guardar sus pertenencias. Sacar la basura para el recogido semanal. Apagar luces y desconectar los aparatos electrónicos. Hacer el aseo general y cotidiano de la casa. Salir e interactuar son sus vecinos. Son todos hábitos necesarios que preparan a la persona para la vida adulta y que deben enseñarse desde temprano en la vida para que se hagan parte de la rutina propia asegurando que la persona con autismo no permanezca capaz e independiente si alguna vez tuviese que vivir sin compañía.

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